Nils Christie es un criminalista noruego
que actualmente vive y trabaja parte del tiempo en Oslo, enseñando
en el departamento criminológico. Pero a veces, cuando
tiene tiempo libre sale de la ciudad de Oslo y se va a un pequeño
pueblo llamado Vidarasen.
Hay dos maneras para describir este lugar. Primeramente se puede
mirarlo con ojos de un burócrata, o un gerente quienes
probablemente describirían Vidarasen como uno de cinco
proyectos vecinales para personas incapacitadas, los cuales fueron
fundados en los 80 por el movimiento antroposófico del
Camp Hill. Pero si lo miras con los ojos de Nils, descubres un
lugar en donde un montón de tontos tratan de vivir fuera
de la 'sociedad normal'. En Vidarasen viven 150 personas, 12
vacas, un caballo, 30 gallinas, 20 ovejas y muchos gatos. Hay
una panadería, un carpintero, una alfarería, un
taller para hacer muñecas, otro taller y un rancho con
dos invernaderos. En lugar de un cuarto de televisión
que es casi típico por cada tipo de hogar institucionalizado
para personas diagnosticadas como incapacitadas, Vidarasen tiene
una sala grande donde la gente hace fiestas, tiene conciertos
y un par de representaciones teatrales durante el año.
También hay una capilla y una cafetería. Ahora,
después de esta corta introducción de Vidarasen,
quisiera primeramente aclarar porque invité a Nils a venir
a Oakland. La razón por la que pienso que la contribución
de Nils a nuestra conversación será crucial es
que la exploración de Vidarasen deja desde un lugar concreto,
para no decir real, a las certezas de lo que quizás llamaríamos
'certezas modernas'. Vidarasen es un lugar que por lo menos en
algunos aspectos es subsistencia. El rancho con los invernaderos
junto con la panadería les provee de comida. También
es un lugar casi sin jerarquía al menos no de la manera
burocrática a la que estamos acostumbrados. Sin embargo,
ni es una utopía ni resultado del romanticismo. Es real,
porque, Nils dice: a algunas personas les gusta y otras lo odian. |