| W. SACHS (editor), Diccionario del desarrollo. Una guía del conocimiento como poder, PRATEC, Perú, 1996 (primera edición en inglés en 1992), 399 pp. |
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Vandana Shiva Recursos Recurso (resource en inglés) originalmente significaba vida. Su raíz es el verbo latino, surgere, que evocaba la imagen de una fuente que continuamente surgía del suelo. Como una fuente, un 're-curso' surge una y otra vez, aún cuando ha sido repetidamente usado y consumido. El concepto destacaba de esta manera el poder de autoregeneración de la naturaleza y llamaba la atención a su prodigiosa creatividad. Ademas, implicaba una antigua idea sobre la relación entre los seres humanos y la naturaleza - que la tierra otorgaba dones a los humanos quienes, a su vez, debían estar bien avisados de mostrar diligencia para no sofocar su generosidad. En los tempranos tiempos modernos, 'recurso', en consecuencia, sugería reciprocidad a la vez que regeneración.
Con el advenimiento del industrialismo y del colonialismo, sin embargo, se produjo un quiebre conceptual. Los 'recursos naturales' se transformaron en aquellas partes de la naturaleza, que eran requeridas como insumos para la producción industrial y el comercio colonial. John Yeates en su Historia Natural del Comercio of recia en 1870 la primera definición del nuevo significado: "Al hablar de los recursos naturales de un país cualquiera, nos referimos al mineral en la mina, la piedra en la cantera, la madera en el bosque (etc.)'' 1 En esta mirada, la naturaleza ha sido claramente despojada de su poder generador; se ha convertido en un depósito de materias primas que esperan su transformación en insumos para la producción de mercancías. Los recursos son ahora meramente "cualquier material o condición existente en la naturaleza que puede ser capaz de explotación económica".,2 Con la capacidad de regeneración agotada, la actitud de reciprocidad ha perdido también su fundamento: es ahora simplemente la creatividad y diligencia humanas las que impartirán valor a la naturaleza. Porque los recursos naturales requieren ser 'desarrollados'. Solo cuando el capital y la tecnología han sido puestos en juego, sera sentido comun que: "los recursos naturales no pueden desarrollarse por si mismos; es solo a través de la aplicación del conocimiento y la destreza humanos que se puede hacer algo con ellos, y la mayor parte del trabajo necesario requiere una pericia de un nivel muy elevado. "3 La naturaleza, cuya verdadera naturaleza es surgir nuevamente, rebrotar, fue transformada por esta concepción del mundo originalmente occidental en materia muerta y manejable. Su capacidad para renovarse y crecer ha sido negada. Se ha convertido en dependiente de los seres humanos. El desarrollo de los seres humanos era así esencial para el desarrollo de la naturaleza. Esto era particularmente verdadero para la naturaleza y las colonias. Antes del industrialismo y del colonialismo, la naturaleza y la sociedad habían evolucionado. La política colonial, que garantizaba los flujos de capital y de materia prima al imperio, buscaba 'desarrollar' los recursos naturales de manera planificada, para facilitar la generación de ingresos y el crecimiento del capital. Esto creó un nuevo dualismo entre la naturaleza y los seres humanos. Ya que la naturaleza requería ser 'desarrollada' por los seres humanos, la gente debía ser también desarrollada de sus estados primitivos, atrasados, de arraigamiento en la naturaleza. La transformación de la naturaleza en recursos naturales requería ir de la mano con la transformación de seres humanos culturalmente diversos en "recursos humanos calificados". Como declara el informe de las Naciones Unidas sobre la Ciencia y la Tecnología para el Desarrollo: "El desarrollo de los recursos humanos debe ir de la mano con el de los recursos naturales".4 La misión civilizadora del hombre blanco era así una parte esencial del desarrollo de los recursos naturales para ponerlos a disposición de la explotación comercial. La relación de los seres humanos con la naturaleza fue transformada, de una relación basada en la responsabilidad, en el respeto y en la reciprocidad a una basada en la explotación desenfrenada. En cada caso, la explotación de la naturaleza en las colonias parece haber tenido lugar en dos fases. En la primera fase, cuando la riqueza de la naturaleza era considerada abundante y libremente disponible, los 'recursos' eran explotados con rapacidad. No eran ahorrados. En la segunda fase, una vez que la explotación había generado degradación y escasez, el 'manejo' de los 'recursos naturales' se hizo importante para mantener una provisión continuada de materia prima para el comercio y la industria. De esta manera, en primer lugar, la tierra se convirtió en un recurso, luego los bosques y el agua, y ahora con la marcha hacia adelante de la tecnologia, es el turno de las semillas que seran convertidas en lo que hoy se denominan 'recursos genéticos'. 'El manejo de los recursos naturales'
ha resultado entonces un expediente administrativo para la escasez
de recursos originada por la destrucción desenfrenada
de la naturaleza. Este periodo de recuperación de la posguerra en el Norte también coincidió con la necesidad de invertir capital excedente en el Tercer Mundo. Sucesivas 'décadas del desarrollo' atestiguaron la emergencia del desarrollo como la razón principal de la transformación de las sociedades del Tercer Mundo y de su riqueza natural. El desarrollo fue equiparado con el crecimiento económico y la elevación de los ingresos per capita. Los insumos materiales requeridos por este proceso parecían estar en oferta abundante - la escasez era de capital y tecnología. La ayuda y la transferencia de tecnología se convirtieron, en consecuencia, en las fuerzas movilizadoras de los primeros años de desarrollo planificado. Hubo una euforia sobre los poderes regeneradores del capital y de la tecnología. El crecimiento era visto como capaz de poner fin a la escasez y a la lucha por la supervivencia. En los años 70, sin embargo, se percibió una nueva escasez de los recursos naturales no renovables como resultado de la elevación de los precios del petróleo. Los argumentos creados por el debate de los 'limites al crecimiento' renovaron la preocupación por los recursos naturales en el discurso del desarrollo. Sin embargo, en la medida que el debate se había basado meramente en la distinción mencionada entre recursos agotables y recursos renovables y se había enfocado exclusivamente sobre los no renovables (i.e. agotables), los economistas fueron capaces de virar muy rapidamente la discusión de la escasez de recursos naturales a los temas en torno de la sustituibilidad. "Aún suponiendo que estamos agotando algunos recursos, ¿no podemos sustituir otros?" preguntaban. "Nuevas inversiones son un substituto para un stock en la actualidad parcialmente agotado como el carbón," proclamaban. "El mantenimiento de altos niveles de consumo puede sostenerse siempre y cuando la inversión corriente iguale el valor de la actual reducción de la existencia homogénea finita." El dinero y la inversión habían reemplazado completamente a los procesos vitales de la naturaleza en las ecuaciones de los economistas y en sus debates sobre la escasez. Desapareció la antigua sabiduría que serenamente había advertido que el dinero es ontológicamente no transformable en vida, una verdad captada gráficamente en el dicho norteamericano nativo: "solo cuando hayas cortado el último árbol, pescado el ultimo pez y contaminado el último río, te darás cuenta de que no puedes comer dinero". La teología del mercado y la fe en los milagros tecnológicos, permitieron a economistas modernos como Robert Solow argumentar que: "La vieja preocupación sobre el agotamiento de los recursos naturales no descansa mas en ninguna base teórica firme". Solow hasta recibió un Premio Nobel en Economia por declarar que la producción y el crecimiento pueden suprimir completamente la noción de recursos naturales agotables y que el agotamiento de los recursos no es un problema. Como lo expresó: Si es fácil sustituir otros factores por recursos naturales, entonces no existe, en principio, ningún problema. El mundo puede, en efecto, manejarse sin recursos naturales, de manera que el agotamiento es simplemente una eventualidad, no una catástrofe. 5 El gran debate sobre la escasez generado en los 70, fue economizado, es decir puesto en términos económicos, mediante la promesa de un remedio tecnológico para la escasez. Sin embargo, este optimismo se desvaneció casi inmediatamente. La década siguiente fue testigo de la 'ecologización' del discurso de la escasez con el creciente reconocimiento de que el proceso de desarrollo y su desenfrenado apetito por la destrucción y el consumo de recursos estaba no meramente agotando las existencias no renovables, sino también transformando recursos renovables en no renovables como resultado del trastorno ecológico. La capacidad de regeneración de los bosques, de la atmósfera, los océanos, los suelos y los ríos había sido severamente deteriorada. El intento de eliminar los limites de la naturaleza por medio del crecimiento tecnológico, que había caracterizado los cuarenta años previos de la era del desarrollo, estaba ahora precipitando una crisis ecológica. Fue la violación de los limites de la naturaleza la que trajo luego la fase mas reciente en la siempre cambiante receta del desarrollo - las nociones de 'desarrollo sostenible' y 'crecimiento sostenible'. Nuevos limites están siendo ahora impuestos a los procesos de la naturaleza para sostener el desarrollo y el crecimiento. La crisis de escasez esta ahora siendo fraseada en el lenguaje de la sustentabilidad. Las diferentes connotaciones de la palabra 'recursos' expresan actitudes cambiantes hacia la naturaleza. Todas estas modernas connotaciones, sin embargo, tienen en comun la desacralización de la naturaleza y la destrucción de los ámbitos de comunidad. La Desacralización de la Naturaleza Francis Bacon (1562-1626) ha sido llamado el padre de la ciencia moderna, el creador del concepto del instituto de investigación moderno y de las ciencias industriales como una fuente de poder económico y político. Su contribución a la ciencia moderna y su organización es critica. En el método experimental de Bacon, hay una separación fundamental entre lo masculino y lo femenino, entre mente y materia, objetivo y subjetivo, racional y emocional. El suyo no era un método 'neutral', 'objetivo', 'científico'. Era mas bien un modo peculiarmente masculino de agresión contra la naturaleza y de dominación sobre las mujeres y las culturas no occidentales. La severa prueba de hipótesis a través de manipulaciones controladas de la naturaleza y la necesidad de tales manipulaciones si los experimentos habían de ser replicables, fue formulado por Bacon en metáforas claramente sexistas. Tanto la naturaleza como el proceso de investigación científica aparecen conceptualizados en formas modeladas en la violación y la tortura - en las formas mas violentas y misóginas de relación con las mujeres. Y esta modelación fue propuesta como una razón para valorizar la ciencia. De acuerdo con Bacon, "la naturaleza de las cosas se revela mas fácilmente por las vejaciones del arte que en su libertad natural'.6 La disciplina del conocimiento científico y las invenciones mecánicas a las que conduce, no "ejercen meramente una gentil inducción sobre el curso de la naturaleza; tiene el poder de conquistarla y subyugarla, de conmoverla hasta sus cimientos."7 En Temporis Partus Masculus, o 'El Nacimiento Masculino del Tiempo', traducido al inglés por Farrington en 1951, Bacon prometía crear "una raza bendita de héroes y superhombres" que dominarían tanto a la naturaleza como a la sociedad. El titulo es interpretado por Farrington como que sugiere un cambio de la ciencia mas antigua, representada como femenina, pasiva y débil, a una nueva ciencia masculina de la revolución científica que Bacon se veía anunciando. En la Nueva Atlantis, el Bensalem de Bacon era administrado desde la Casa de Salomón, un instituto de investigación científica desde el cual científicos varones presidian y tomaban decisiones por la sociedad y decidían qué secretos debian ser revelados y cuales debian permanecer como propiedad privada del instituto. La sociedad dominada por la ciencia ha evolucionado mucho de acuerdo al modelo del Bensalem de Bacon, con la naturaleza transformada y mutilada en las modernas Casas de Salomón - los laboratorios corporativos de hoy y los programas de investigación universitarios que patrocinan. Con las nuevas biotecnologías, la visión de Bacon de controlar la reproducción por el bien de la producción se esta también realizando, mientras la Revolución Verde y la Biorevolución han creado ya lo que en la Nueva Atlantis era sólo una utopia. Para Bacon, la naturaleza no era mas la Madre Naturaleza, sino una naturaleza femenina, conquistada por una mente masculina agresiva. Como Carolyn Merchant señala, esta transformación de la naturaleza de una madre viviente, criadora, en materia inerte, muerta y manipulable era eminentemente adaptada a la explotación imperativa inherente al capitalismo naciente. La antigua imagen de la tierra nutricia actuaba como una restricción cultural sobre la nueva explotación de la naturaleza. "No se esta dispuesto a matar a una madre, a escudriñar sus entrañas o a mutilar su cuerpo"8 Pero las imágenes de señorío y dominación creadas por el programa baconiano y la revolución científica que continuó, eliminaron todo freno y funcionaron de hecho como sanciones culturales del desgaste de la naturaleza y su conversión en un 'recurso'. La eliminación de supuestos animistas, orgánicos, sobre el cosmos constituyo la muerte de la naturaleza - el efecto de mas largo alcance de la revolución científica. Debido a que la naturaleza era vista ahora como un sistema de partículas muertas, inertes, animadas por fuerzas externas mas que inherentes, el marco mecánico mismo podía legitimar la manipulación de la naturaleza. Ademas, como marco conceptual, el orden mecánico se había asociado a un marco de valores basado en el poder, completamente compatible con las direcciones que tomaba el capitalismo comercial. 9 En contraste con el sistema de
conocimiento creado por la revolución científica,
los modos ecológicos de conocer la naturaleza eran necesariamente
participatorios. La naturaleza misma es el experimento y la gente
comun son los científicos, como silvicultores, agricultores
y expertos hidráulicos. Su conocimiento es ecológico
y plural, reflejando tanto la diversidad de los ecosistemas naturales
como la diversidad de las culturas que genera la vida basada
en la naturaleza. En todo el mundo, la colonización de
gentes diversas era, en su raíz, una subyugación
forzada de conceptos ecológicos de la La destrucción de los ámbitos de comunidad En forma paralela a la destrucción de la santidad de la naturaleza se dio el proceso de destrucción de la naturaleza como ámbito de comunidad - es decir, algo a lo que todos tienen acceso y por lo que todos tienen responsabilidad. La destrucción de los ámbitos de comunidad fue esencial para la creación de los recursos naturales como fuente de materias primas para la industria. Una base de soporte vital puede compartirse; no puede poseerse como propiedad privada o explotarse para el lucro privado. Los ámbitos de comunidad, por tanto, tenían que ser privatizados y la base de sustento de la gente en ellos tenía que ser apropiado para alimentar al motor del progreso industrial y de la acumulación del capital. Las tierras de comunidad, que la Corona de Inglaterra había denominado yermos, no eran realmente yermos. Eran tierras productivas, que proporcionaban pasturas comunes extensas para los animales de comunidades campesinas establecidas, madera, piedras para edificar, carrizo para techos y canastas, lena para combustible, animales silvestres y pájaros, peces y aves, bayas y nueces para comer. Estas áreas mantenían a gran número de campesinos por medio de estos derechos comunes. Y estas áreas recibían a los campesinos mas pobres y sin tierra que migraban de las aldeas superpobladas al campo abierto de los distritos cultivadores de maíz. Pero, al mismo tiempo, estos yermos y tierras de comunidad silvestres eran "los filones mas ricos de riqueza virgen que un propietario podía encontrar en su hacienda en el siglo diecisiete", aparte de minerales.10 Talando arboles, drenando pantanos, fertilizando tierras áridas y cercando el terreno así mejorado y parcelandolo en grandes plantaciones para alquilar por rentas competitivas, los señores de la gleba podían extraer gran riqueza nueva. Este proceso beneficiaria no sólo a los señores, sino también a aquellos que podían alquilar la 'nueva' tierra. Pero seria a expensas del campesino sin tierra y del mediano y pequeño agricultor que se empobrecerían por la pérdida de parte de sus pasturas y de los derechos comunes de los cuales dependía, tan a menudo, la viabilidad de sus pequeñas granjas. También estarían perdiendo los artesanos, los jornaleros y los obreros industriales quienes serian privados de los recursos que les permitía no ser completamente dependientes de los salarios o de la caridad. De esta manera se generó un choque frontal entre los señores de la gleba y el cuerpo principal del campesinado en muchas zonas del país sobre sus respectivos derechos y partes en los comunes invocados y en los yermos. Este conflicto debía decidir si los propietarios y los grandes agricultores o la masa del campesinado iban a controlar y desarrollar estas tierras. Esta era la cuestión agraria central de los 1630s y 1640s y de la Revolución Inglesa. El movimiento de cercamiento fue el parteagüas que transformó la relación de la gente tanto con la naturaleza como de uno con el otro. Reemplazó los derechos consuetudinarios de la gente para utilizar los ámbitos de comunidad restantes por las leyes de la propiedad privada. Es interesante que la raíz latina de la palabra 'privado', significa 'quitar ' . El destino de los bosques fue similar al de las pasturas. La Corona poseía los bosques, mientras que los campesinos tenían derechos consuetudinarios a algunos tipos de productos del bosque. Con las demandas de recursos del crecimiento capitalista, sin embargo, el rey adoptó una política de deforestación. Los campesinos perdieron sus derechos y la Corona y los señores de la gleba cercaron su tierra deforestada y la parcelaron en grandes haciendas para alquilarlas a rentas económicas. Esta política de deforestación y el encierro de los comunes forestales condujeron a "quizás el mas grande estallido singular de descontento popular en los 35 arios que precedieron el inicio de la Guerra Civil.'' 11 En el periodo que va de 1628 a 1631, grandes multitudes atacaron y destruyeron los cercos y regiones enteras de Inglaterra estaban en estado de rebelión. La política de deforestación y cercamiento de los ámbitos de comunidad fue mas tarde duplicada en las colonias. En India, la primera Ley Forestal India fue aprobada en 1865 por el Consejo Legislativo Supremo, que autorizó al gobierno a declarar bosques y yermos (benap o tierras no mensuradas) como bosques reservados. La introducción de esta legislación marcó el inicio de lo que hoy se denomina 'manejo científico' de los bosques. Equivalía básicamente a la formalización de la erosión tanto de los bosques como de los derechos de la gente de la localidad a los frutos del bosque. La ruptura de los límites de la naturaleza El tratamiento de la naturaleza como un recurso que adquiere valor sólo en la explotación para el crecimiento económico ha sido central al proyecto del desarrollo. Es también central a la crisis del desarrollo. En el sentido filosófico, la desacralización de la naturaleza implicó la violación de la integridad de la naturaleza por la ruptura de los limites que debian ser mantenidos para el resurgimiento y la renovación de la vida de la naturaleza. En la relación de una cultura ecológica con la naturaleza renaciente, los limites se reconocen como inviolables y la acción humana tiene que ser restringida concurrentemente. Esta relación es Principalmente ética. En completo contraste se encuentra la relación de una cultura industrial con un 'recurso natural'. Aquí los limites son vistos simplemente como restricciones que deben ser eliminadas. Todos los aspectos éticos de la relación con la naturaleza son destruidos y la relación reducida a preocupaciones meramente comerciales. Sin embargo, este triunfo baconiano sobre las condiciones naturales es la razón del deterioro de las capacidades regeneradoras de la naturaleza. A medida que son violados los límites de la capacidad de regeneración de la naturaleza y su capacidad para 'rebrotar' es dañada, se genera la verdadera escasez - desaparecen los bosques, los ríos se secan, los suelos pierden fertilidad, el agua, el suelo y el aire son contaminados. La mayoría de los problemas ambientales que son descritos como 'desastres naturales' no son, en realidad, ocasionados por la naturaleza; fueron creados como resultado de la transgresión de limites por científicos y planificadores para crear crecimiento ilimitado y consumo ilimitado. Sin embargo, la tan repetida jactancia de la posibilidad de crecimiento ilimitado no ocurre en la practica porque las condiciones de sostenibilidad han sido violadas. Nuevos limites confrontan el proceso de desarrollo mismo, y en forma mas seria, la supervivencia misma es amenazada, especialmente la de los pobres. Se crea nueva pobreza y esta creciente pobreza misma se convierte en evidencia de la crisis del desarrollo. Verla involucra, en primer lugar, el reconocimiento de que las categorías de productividad y crecimiento, que han sido consideradas positivas, progresistas y universales, son en realidad, política, espacial y temporalmente restringidas en carácter. Cuando son vistas desde el punto de vista de la productividad y del crecimiento de la naturaleza y de la producción de sustento de la gente, se las encuentra, en verdad, ecológicamente destructivas y fuente de desigualdad de clase, de cultura y de género. No es casual que las tecnologías modernas, eficientes y productivas creadas dentro del contexto del crecimiento en términos de la economia de mercado. estén asociadas con costos ecológicos onerosos. Los procesos de producción intensivos en recursos y en energía que ellas originan, demandan extracciones cada vez crecientes del ecosistema. Estas extracciones afectan negativamente procesos ecológicos esenciales y convierten sistemas renovables en 'recursos' no renovables. Un bosque, por ejemplo, proporciona cantidades inagotables de biomasa en diferentes formas a lo largo del tiempo, si se mantiene su diversidad y se la utiliza para satisfacer una diversidad de necesidades. La onerosa y desenfrenada demanda de madera industrial y comercial, sin embargo, requiere la sobretala continua de arboles naturales, que destruye la capacidad regeneradora del ecosistema forestal y eventualmente convierte los bosques renovables en un recurso no renovable. Como resultado, se crean nuevas escaseces de agua, forraje, combustible y alimento. A veces el daño a la capacidad regeneradora intrínseca de la naturaleza es ocasionado no por sobreexplotación de un recurso particular, sino, indirectamente, por el dañó causado a otros recursos naturales relacionados a través de procesos ecológicos. De esta forma la sobretala excesiva de arboles en las áreas de captación de arroyos y ríos destruye no sólo los bosques sino también los depósitos renovables de agua, a través de la desestabilización hidrológica. Industrias intensivas en el uso de recursos perturban procesos ecológicos esenciales no sólo por su excesiva demanda de materias primas, sino también por su excesiva creación de desechos que conduce a la contaminación del aire, del agua y del suelo. A menudo esa destrucción es causada por las demandas de materias primas del consumo suntuario. A pesar de severas crisis ecológicas, el paradigma moderno dominante de ver a la naturaleza como recurso continúa operando porque, para el Norte y las élites del Sur, la destrucción permanece en gran medida oculta, porque se han hecho opulentos mediante la privatización de los ámbitos de comunidad de la naturaleza y, a través de su opulencia, han sido capaces de crear barreras protectoras entre ellos y una naturaleza empobrecida y pueblos empobrecidos. Los costos ecológicos de los procesos económicos, en consecuencia, se mantienen aun, en gran medida, invisibles para ellos. Desde la revolución científica e industrial, la tecnología y la economia han reforzado mutuamente el supuesto de que los limites de la naturaleza deben ser rotos para crear la abundancia. La agricultura proporciona un ejemplo ilustrativo, sin embargo, de cómo la ruptura de los limites ha llevado a la quiebra de sistemas ecológicos y sociales. Por siglos, las sociedades agrícolas han basado su trabajo en el acuerdo con los limites de la naturaleza para la renovabilidad de la vida vegetal y de la fertilidad del suelo. Los procesos naturales de renovación de las plantas y de la fertilidad de la tierra fueron, sin embargo, considerados un obstáculo por el hombre occidental moderno, una restricción que tenla que ser eliminada. El fertilizante producido industrial-mente y las variedades de semillas científicamente generadas fueron considerados sustitutos superiores a la fertilidad y a las semillas de la naturaleza. No obstante esas invenciones rapidamente transformaron la fertilidad renovable del suelo y la vida vegetal en un recurso no renovable. El suelo y las semillas fueron utilizados como materia prima e insumos para la Revolución Verde y la agricultura industrial. El resultado fue la creación de yermos inundados o salinizados y de cultivos infestados por las pestes y las enfermedades. El ultimo paso en la conversión de la naturaleza en un recurso es la conversión de la semilla -la fuente de la cual la vida vegetal rebrota- en un 'recurso genético', patentado y poseido para el lucro corporativo. Las formas de la naturaleza de renovación de las plantas son vistas ahora como primitivas y lentas. Los limites establecidos por la naturaleza sobre la reproducción de la vida por barreras de especie van a ser ahora cruzadas por la creación de formas de vida transgénicas cuyo impacto sobre la biosfera y la vida no pueden ser conocidas ni inanimadas. La revolución científica debía haber hecho retroceder las fronteras de la ignorancia. En vez de eso, una tradición particular de conocimiento, una que ve a la naturaleza sólo como un recurso y los limites de la naturaleza como restricciones, ha dado lugar a una ignorancia creada por el hombre sin precedentes, y es una ignorancia que se esta convirtiendo en una nueva fuente de peligro para la vida en este planeta. El socavamiento del sustento La transmutación de la naturaleza en un recurso va de la mano con la alienación de los antiguos derechos de la gente a la naturaleza como una fuente de sustento. Cuando los bosques, la tierra, el agua, o las plantas son 'desarrolladas' o 'científicamente manejadas' para proporcionar insumos industriales, son apropiados de las comunidades cuyas vidas y medios de vida han sostenido por siglos. El desposeimiento de la gente de sus derechos, de sus recursos y de su conocimiento, sin embargo, no ha pasado sin ser disputado. Las luchas por los bosques han estado ocurriendo en todo el mundo por mas de dos siglos para resistir la colonización de los bosques de la gente para la provisión de madera comercial e industrial. En India, el acceso y los derechos de la gente a los bosques fueron severamente amenazados por primera vez con la introducción de las Leyes Forestales de 1878 y 1927. Los años siguientes atestiguaron la difusión de satyagrahas (luchas no violentas) forestales a través de India, como protesta contra la reserva de bosques para la explotación exclusiva por intereses comerciales británicos y su transformación concomitante de recurso comun en mercancía. Los aldeanos retiraron ritualmente productos del bosque para afirmar su derecho a satisfacer sus necesidades básicas. Las satyagrahas forestales fueron especialmente exitosas en regiones en las que la supervivencia de las poblaciones locales estaba íntimamente ligada con el acceso a los bosques, como en los Himalayas, los Ghats occidentales y las colinas de India Central. Estas protestas no violentas fueron sistemáticamente aplastadas por los británicos. En India Central, los tribales Gond fueron baleados por participar en las protestas y en 1930 decenas de aldeanos desarmados fueron muertos y cientos heridos en la aldea Tilari, en Tehri Garhwal, cuando se habían reunido para protestar contra las Leyes Forestales de los gobernantes locales. Luego de una enorme pérdida de vidas, las satyagrahas tuvieron éxito en revivir algunos de los derechos tradicionales de las comunidades aldeanas a diversos productos del bosque. La política forestal de India poscolonial continuó, sin embargo, en la ruta colonial de comercialización y reduccionismo, y con la continua resistencia de la gente a la negación de sus necesidades básicas como resultado de la alienación de sus derechos y de la degradación ecológica. En las regiones montañosas de los Himalayas, las mujeres de Garhwal empezaron a proteger sus bosques de la explotación comercial, aun a costa de sus vidas, empezando el famoso movimiento Chipko, abrazando a los arboles vivientes como sus protectores. Empezando a principios de los 70 en la región Garhwal de Uttar Pradesh, la metodología y la filosofía de Chipko se ha extendido ahora a Himachal Pradesh en el norte, Karnataka en el sur, Rajasthan en el oeste, Orissa en el este y las sierras de India Central. Los Penan de Borneo son una de
las ultimas tribus cazadoras y recolectoras vivas en los bosques
tropicales del mundo. Por siglos, los Penan han vivido en y con
los bosques de Borneo - en Sarawak en Malasia y en Kalimantan
en Indonesia. El sagú silvestre (u'ud) ha sido la base
de su dieta, conjuntamente con el pescado y la carne de monte.
Todo lo que necesitan viene del bosque. Hoy, su supervivencia
esta en peligro porque los bosques que le dan vida, que son la
morada de sus dioses y ancestros, han sido convertidos en fuentes
de madera tropical comercial y divisas. Madereros de otras costas
han sido atraídos por los dipterocarpos de estos bosques
asiáticos - la merantis roja, la shorea y la anisopetra
amarilla y blanca. Ochenta por ciento de las maderas preciosas
del En marzo de 1987, los Penan conjuntamente con los Kelabit y los Kayan decidieron luchar -pacíficamente. Formaron barricadas humanas a través de los senderos de tala en un intento de detener la destrucción de sus hogares en el bosque por las compañías madereras. Hacia junio habían establecido 12 lugares de bloqueo a lo largo de 150 km. de camino en los distritos septentrionales de Sarawak, Limbang y Baram, ricos en madera y han continuado desde entonces su lucha contra la explotación comercial. Las economías tradicionales basadas en principios de provisión de sustento con una ecología estable han compartido con economías industrialmente avanzadas, opulentas, la capacidad de utilizar a la naturaleza para satisfacer necesidades vitales básicas de alimento, vestuario y abrigo. Pero los primeros se diferencian de los últimos en dos formas esenciales. Primero, las mismas necesidades son satisfechas en las sociedades industriales a través de cadenas tecnológicas mucho mas largas que requieren mayores energía e insumos de recursos y una creación mayor de desecho y contaminación, mientras que al mismo tiempo excluyen grandes números de gente que no tienen la capacidad de compra y el acceso a los medios de sustento. Segundo, la opulencia y la sobreproducción generan presión para crear necesidades nuevas y totalmente artificiales y de allí el impulso para el sobreconsumo, que a su vez requiere una explotación mayor de los recursos naturales. Las economías tradicionales no son 'avanzadas' en términos del consumo derrochador, pero en lo que se refiere a la satisfacción de necesidades básicas y vitales, son a menudo lo que Marshall Sahlins ha denominado 'la sociedad opulenta original' . Las necesidades de las tribus amazónicas están mas que satisfechas por el rico bosque tropical; su pobreza empieza con su destrucción. La historia es la misma para los Gonds de Bastar en India o los Penan de Sarawak. La paradoja y la crisis del desarrollo surgen de la errónea identificación de la pobreza culturalmente percibida de economías centradas en la tierra con la privación material real que ocurre en las economías centradas en el mercado y la errónea identificación del crecimiento de la producción mercantil con la provisión de mejor sustento humano para todos. En la realidad de los hechos, hay menos agua, menos suelo fértil, menos riqueza genética como resultado del proceso de desarrollo. Ya que esta riqueza natural es la base de la economia de la naturaleza y de la economia de supervivencia de la gente, su escasez esta empobreciendo a la gente en una forma sin precedentes. El nuevo empobrecimiento reside en el hecho de que la naturaleza, que siempre sustentó esta supervivencia, esta siendo explotada por la economia de mercado de la cual la gente misma esta excluida y desplazada en la medida en que el control del capital fabricado por el hombre sobre la naturaleza y las vidas de las gentes se expande a través del proceso de desarrollo. La ideología dominante del desarrollo de la posguerra se ha preocupado exclusivamente de la conversión de la naturaleza en un recurso y el uso de recursos naturales para la producción de mercancías y la acumulación del capital. Ignora los procesos ecológicos que han estado regenerando la naturaleza fuera del dominio de la actividad humana. Ignora también los requerimientos de los enormes contingentes de gente cuyas necesidades no están siendo satisfechas a través de los mecanismos de mercado. La ignorancia o el olvido de estas dos vitales economías de los procesos de la naturaleza y de la supervivencia de la gente ha sido la razón por la cual el desarrollo ha planteado tales amenazas de destrucción ecológica y a la supervivencia humana, habiendo ambas, sin embargo, continuado siendo las 'externalidades negativas ocultas' del proceso de desarrollo. La economia moderna y sus conceptos de desarrollo abarcan una minúscula porción de la historia de la interacción humana con la naturaleza. Los principios de sustento han dado a las sociedades humanas la base material de supervivencia a lo largo de incontables siglos derivando sus medios de vida directamente de la naturaleza a través de mecanismos autosustentados. Los limites en la naturaleza han sido respetados y han marcado los limites del consumo humano. En la mayoría de los paises del Tercer Mundo grandes números de gente continúan derivando su sustento de la economia de subsistencia que permanece invisible al desarrollo orientado por el mercado. Y, en cualquier caso, toda la gente en todas las sociedades dependen de la economia de la naturaleza para su supervivencia. La economia de mercado no es la principal en términos del sustento de la vida. Cuando el sustento es el principio organizador de la relación de la sociedad con la naturaleza, la naturaleza existe como ámbito de comunidad. Sólo se convierte en un recurso cuando las ganancias y la acumulación del capital son los principios organizadores y crean un imperativo para la explotación de recursos para el mercado. No obstante sin una atmósfera limpia y agua limpia, suelos fértiles y diversidad genética de cultivos y de plantas, la supervivencia humana no es posible. Estos recursos comunes han sido destruidos por el desarrollo económico. Esto, a su vez, ha creado una nueva contradicción entre la economia de los procesos naturales y la economia de subsistencia de la gente, ya que aquellos descartados por el desarrollo están forzados a sobrevivir en una naturaleza crecientemente erosionada. Limites de la Naturaleza - Limites del Desarrollo Los limites no son unidireccionales.
Funcionan recíprocamente entre la naturaleza y la sociedad.
El reconocimiento de los limites de la naturaleza implica limites
sobre la sociedad y las nociones de que no son necesarios los
limites en la sociedad implican un quiebre de limites en la naturaleza.
O los limites de la naturaleza son respetados y la actividad
humana se limita dentro de umbrales ecológicos, o los
limites de la naturaleza son desatendidos y violados para explotar
a la naturaleza para la codicia y el consumo ilimitados de la
sociedad. El 'desarrollo' de los recursos naturales ha implicado
básicamente una ruptura de los limites de la naturaleza
con el fin de satisfacer En la economia de mercado, el
principio organizador para la relación con la naturaleza
es la maximización de las ganancias y de la acumulación
de capital. Las necesidades de la naturaleza y las necesidades
humanas son manejadas mediante mecanismos de mercado. La ideología
del desarrollo esta en gran parte basada en la idea de llevar
todos los productos de la naturaleza dentro de la economia de
mercado como materias primas para la producción de Existe, sin embargo, otro -y peligroso- significado que se da a la sustentabilidad. Este significado se refiere a sustentar no la naturaleza, sino el desarrollo mismo. La sustentabilidad en este contexto no incluye el reconocimiento de los limites de la naturaleza y de la necesidad de adherir a ellos. En vez de eso significa simplemente garantizar la provisión continuada de materias primas para la producción industrial, el flujo continuado de cada vez mas mercancías, la acumulación indefinida de capital - y todo esto para ser logrado estableciendo limites arbitrarios sobre la naturaleza. De esta forma el peligroso cambio original en el significado de 'recursos' esta siendo ahora reproducido en un cambio igualmente desastroso en el significado de 'sustentabilidad'. El concepto original se refiere a la capacidad de la naturaleza de sustentar la vida. La sustentabilidad en la naturaleza implica mantener la integridad de los procesos, ciclos y ritmos de la naturaleza. Involucra el reconocimiento de que la crisis de sustentabilidad es una crisis enraizada en el descuido de las necesidades y los procesos de la naturaleza y de dañar la capacidad de 'rebrote' de la naturaleza. En un mundo finito, ecológicamente interconectado y limitado por la entropía, los limites de la naturaleza requieren ser respetados. No pueden ser fijados por los caprichos y conveniencias de las fuerzas del capital y del mercado, no importa cuan ingeniosas las tecnologías invocadas en su ayuda. Referencias 1. Oxford English Dictionary, 2da. edición. 2. Joseph Meeker, 'Misused Resources' (Recursos Maltratados), Resurgence, No. 125, Diciembre 1987. 3. Science and Technology for Development, Report on the United Nations Conference on the Application of Science and Technology for the Benefit of Less Developed Areas. Vol. ll: Natural Resources (Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Aplicación de la Ciencia y la Tecnología en Beneficio de las Areas Menos Desarrolladas. Vol 11: Recursos Naturales), Nueva York, Naciones Unidas, 1963, p. 18. 4. Ibid. 5. Robert Solow, citado en Narendra Singh, 'Robert Solow's Growth Hicknomics' (La Hickonomia del Crecimiento de Robert Solow), Economic and Political Weekly. Vol XXII. No 4. 7 Noviembre 1987 6. F. H. Anderson, ed. Francis Bacon: The New Organon and Related Writings (Francis Bacon: El Nuevo Organon y Escritos Relacionados), Indianápolis: BobbsMerrill, 1960, p.25. 7. Citado en Evelyn F. Keller, Reflections on Gender and Science (Reflexiones sobre Género y Ciencia), New Haven: Yale University Press, 1985, pp. 38-9. 8. Carolyn Merchant, The Death of Nature: Women, Ecology and the Scientific Revolution (La Muerte de la Naturaleza: Mujeres, Ecología y la Revolución Científica), New York: Harper and Row, 1980, p. 182. 9. Ibid, p. 193. 10. Brian Manning, The English People and English Revolution (El Pueblo Inglés y la Revolución Inglesa), Harmondsworth: Penguin Books, 1976, p. 133. 11. Ibid, p. 134 Bibliografía El movimiento Chipko fue mi primera experiencia de concepciones alternativas del mundo que no ven a la naturaleza meramente como un recurso sino como un sistema viviente con capacidad de regeneración y una integridad propia. Las palabras dichas por las aldeanas fueron muy significativas para intuiciones, pero hubo también pequeños trozos de literatura 'gris' que proporcionaron inspiración como el Tapovan de R. Tagore (en Hindi), Tikamgarh: Gandhi Bhavan, sin fecha; S. Behn, 'From Revolt to Construction' (De la Revuelta a la Construcción), en Uttar Ke Sikharo Mein Cherna KeAnkur (Hindi), Nueva Delhi: Himalaya Seva Sangh, 1975, o su 'Blueprint for the Survival of the Hills' (Plano para la Supervivencia de las Montañas), suplemento a Himalaya: Man and Narure (Himalaya: Hombre y Naturaleza), Nueva Delhi: Himalaya Seva Sangh, 1980. He reunido mi experiencia e investigación en V. Shiva, Staying Alive: Women, Ecology and Development (Manteniéndose Vivas: Mujeres, Ecología y Desarrollo), Londres: Zed Books, 1989. Una introducción al razonamiento del economista sobre los recursos puede encontrarse en 'Exhaustible Resources' (Recursos Agotables), New Palgrave Dictionary of Economics, Vol . 1, Nueva York: Macmillan, 1987. K. Tribe, Land, Labour and Economic Discourse (Tierra, Trabajo y Discurso Económico), Londres: Routledge, 1976, explora cómo se formó, en el siglo dieciocho, la percepción económica de la tierra y de otros recursos, mientras E. Wrigley, People, Cities and Weallh: The Transformation of Traditional Society (Gente, Ciudades y Riqueza: La Transformación de la Sociedad Tradicional), Oxford: Blackwell, 1987, explica cómo formó el pensamiento de los economistas clásicos, el cambio de los recursos vegetales y animales a los fósiles. La conversión de los ámbitos de comunidad en mercancías, en el curso del movimiento de cercamiento en Inglaterra, ha sido analizado por B. Manning, The English People and the English Revolution (El Pueblo Inglés y la Revolución Inglesa), Middlesex: Penguin,1976. La utilización de recursos por potencias extranjeras y la subordinación socioeconómica de los pueblos indígenas han ido de la mano durante la historia del colonialismo. E. Wolf, Europe and the People without History (Europa y el Pueblo sin Historia), Berkeley: University of California Press, 1982, of rece una amplia síntesis de esta transformación. Ademas, el colonialismo también cambió el rostro de la naturaleza misma. A. Crosby, Ecological Imperialism: The Biological Expansion of Europe, 900-1900 (Imperialismo Ecológico: La Expansión Biológica de Europa, 900-1900), Cambridge University Press, 1986, documenta los cambios en la flora y la fauna causados por la invasión europea. R. Tucker, 'The Depletion of India's Forests under British Imperialism: Planters, Foresters, and Peasants in Assam and Kerala' (La Extinción de los Bosques de India bajo el Imperialismo Británico: Cultivadores, Forestadores y Campesinos en Assam y Kerala) y T. Weiskel, 'Toward an Archaelogy of Colonialism: Elements in the Ecological Transformation of the Ivory Coast' (Hacia una Arqueología del Colonialismo: Elementos en la Transformación Ecológica de la Costa de Marfil), ambos en D. Worster (ed.), The Ends of the Earth (Los Confines de la Tierra), Cambridge: Cambridge University Press, 1988, pp. 118-140 y 141-71, y S. Bunker, Underdeveloping the Amazon: Extraction, Unequal Exchange and the Failure of the Modern State (Subdesarrollando la Amazonia: Extracción, Intercambio Desigual y el Fracaso del Estado Moderno), Chicago: University of Chicago Press, 1988, describe ejemplos típicos de explotación forestal colonial. Sobre el rol que la madera ha tenido en la historia de la civilización, véase J . Perlin, A Forest Journey (Un Viaje en la Selva), Nueva York: Norton, 1989. El cambio en la imagen de la
naturaleza de un organismo vivo a materia prima ha sido poderosamente
rastreado por escritoras como C. Merchant, The Death of Nature:
Women, Ecology and the Scientific Revolution (La Muerte de la
Naturaleza: Mujeres, Ecología y la Revolución Científica),
New York, Harper & Row, 1980; S. Griffin, Women and Nature
(Mujeres y Naturaleza), Londres: The Women's Press, 1984; y C.
Von Werlof, 'Concept of Nature and Society in Capitalism' (Concepto
de la Naturaleza y la Sociedad en el Capitalismo), en M. Mies
et al., Women: The Last Colony (Las Mujeres: La Ultima Colonia),
Londres: Zed Books, 1988. Respecto a la posición de las
mujeres del Tercer Mundo en la división internacional
del trabajo, véase M. Mies, Patriarchy and Accumulation
on a World Scale (Patriarcado y Acumulación a Escala Mundial),
Londres: Zed Books, 1986. índice |