Una invitación para leer a :

Iván Illich
Celebración de la amistad

(1926 - 2002)


 

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 Para ver y oir (en alemán) a Iván Illich en los años setenta en CIDOC
(descargar el video)


Im Namen des Fortschritts
Ivan Illich Kritik der industriege sellschaft

En nombre del progreso

La crítica de Iván Illich a la megamáquina

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"No hay movimiento de verdadera liberación que no reconozca la necesidad de adoptar una tecnología de bajo consumo energético..."

"¿Dime a qué velocidad te mueves y te diré quién eres? Si no puedes contar más que con tus propios pies para desplazarte, eres un marginado, porqué desde años atrás, el vehículo se ha convertido en signo de selección social y en condición para la participación en la vida nacional. Dondequiera que la industria del transporte ha hecho franquear a sus pasajeros una barrera crítica de velocidad, inevitablemente establece nuevos privilegios para la minoría y agobia a la mayoría..."

"Ha llegado el momento de quitar de las manos del médico la jeringa, como se quitó la pluma de las manos del escriba durante la Reforma. La mayoría de las enfermedades curables hoy en día se pueden diagnosticar y tratar por profanos. A la gente le resulta muy difícil aceptar esta declaración, porque la complejidad del ritual médico les ha ocultado la simplicidad de sus instrumentos básicos..."

"La escuela parece estar eminentemente dotada para ser la iglesia universal de nuestra cultura en decadencia..."

"La escuela es un rito iniciatorio que introduce al neófito a la carrera sagrada del consumo progresivo..."

Iván Illich, Hacia el fin de la era escolar, Cuaderno CIDOC 65

Iván Illich murió el dos de diciembre de 2002 en la Universidad de Bremen en Alemania. Nos abandona la persona física, no el ejemplo de su vida ni las enseñanzas indelebles de su obra.

Era un hombre intensamente bueno con sus semejantes (en particular con la gente pobre y sencilla), pero implacablemente crítico de las instituciones y creencias que socaban la libertad y la convivencia pacífica de los hombres que luchan cotidianamente por su libertad y cultura. Era un rebelde, como lo son los niños en el juego creador de hacer del mundo poesía, volviéndolo más habitable, pero también era un sabio que supo ver en el espejo del pasado la decadencia del presente y visualizar alternativas para un futuro en tránsito a la convivencia pacífica entre las culturas, por los caminos de la libertad. Descanse en paz nuestro maestro y entrañable amigo.

Braulio Hornedo

 

Créditos