| Para la mayoría de los seres humanos, el derecho a aprender se ve restringido por la obligación de ir a la escuela.
La educación universal por medio de la escolarización no es factible económicamente, ni viable políticamente.
La búsqueda actual de nuevos embudos institucionales debe revertirse hacia la búsqueda de su antípoda institucional: tramas educacionales que aumenten la oportunidad para que cada cual transforme cada momento de su vida en un momento de aprendizaje, de compartir, de inetresarse. Al alumno se le escolariza de ese modo para confundir enseñanza con saber, promoción al grado siguiente con educación, título profesional con competencia y fluidez verbal con capacidad de decir algo que valga la pena de escuchar. A la imaginación del alumno se le escolariza para que acepte servicios y mercancias en vez de valores de uso. Se confunde el tratamiento médico tomándolo por cuidado de la salud, el trabajo social por mejoramiento de la vida comunitaria, la protección policial por tranquilidad social, el poderío militar por seguridad nacional, la mezquina lucha cotidiana por trabajo productivo. La salud, el saber, la dignidad, la independencia y el quehacer creativo quedan definidos como poco más que el desempeño de las instituciones que afirman servir a estos fines y su desempeño se hace dependiente de la asignación de mayores recursos a la administración de hospitales, escuelas y demás organismos correspondientes. Iván Illich. La sociedad desescolarizada. Tanto el pobre como el rico dependen de escuelas y hospitales que guían sus vidas, forman su visión del mundo y definen para ellos qué es legítimo y qué no lo es. Ambos
consideran irresponsable el medicamentarse uno mismo, y ven a la organización
comunitaria, cuando no es pagada por quienes detentan la autoridad,
como una forma de agresión y subversión. Iván Illich. La sociedad desescolarizada.
Quiero definir la naturaleza del hombre junto con la naturaleza de las instituciones modernas, que caracterizan nuestra visión del mundo y nuestro lenguaje. Para hacerlo, he elegido a la escuela como mi paradigma.Mi análisis del curriculum oculto de la escuela debería poner en evidencia que la educación pública se beneficiaría con la desescolarización de la sociedad.
Iván Illich. La sociedad desescolarizada.
La sociedad de consumo crea un sistema de castas en función de los años de escolarización de sus pupilos consumidores de certificados.
La escuela ha llegado a ser la religión del proletariado modernizado.
Los niños normales aprenden su lenguaje de manera informal, aunque con mayor rapidez si los padres le prestan atención.
La desescolarización de la sociedad dependerá del liderazgo de quienes se criaron en la escuela. Iván Illich. La sociedad desescolarizada.
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